El ánodo de zinc es un material de protección catódica por sacrificio de uso común, fabricado con aleación de zinc de alta pureza. Actúa mediante principios electroquímicos para proteger activamente contra la corrosión, sin necesidad de fuente de alimentación externa, libre de mantenimiento y sin daño por sobreprotección. Apto para agua de mar, agua dulce y suelos de baja resistividad, se usa ampliamente en marina, tuberías, tanques de almacenamiento y estructuras de acero. Es una solución anticorrosiva económica y duradera para buques y marina, ingeniería offshore, tuberías enterradas de petróleo/gas y agua potable, fondos de tanques, puentes de acero, instalaciones hidráulicas y diversos equipos metálicos.